Quienes viven con un perro saben que,
con el tiempo, uno termina conociendo cada detalle: cómo pide comida, dónde
duerme, qué hace cuando quiere salir, cómo te recibe y hasta esas pequeñas
costumbres que solo tú reconoces. Por eso, cuando algo cambia, muchas veces lo
notas antes que nadie.
Tal vez empieza a quedarse quieto mirando un punto, parece confundido en un
lugar que conoce perfectamente, cambia sus horarios de sueño o comienza a
comportarse de una forma que no era habitual. En otros casos, la señal puede ser
mucho más evidente, como una convulsión. Es fácil pensar que simplemente “se
está poniendo viejito”. Sin embargo, algunos de estos cambios también pueden
estar relacionados con su salud neurológica.
“Los cuidadores conocen muy bien el comportamiento cotidiano de sus mascotas
y eso los convierte en una pieza muy importante para identificar cambios. Si notas
que tu perro empieza a comportarse diferente, se desorienta o presenta alguna
señal neurológica, lo mejor es comentarlo con su médico veterinario”, explica Ana
Lucía de León, delegada veterinaria para Nestlé Purina.
Cuando algo que siempre hacía deja de ser normal
El sistema nervioso interviene en muchas de las funciones que forman parte de la
vida diaria de un perro. Por eso, una alteración neurológica no siempre se
presenta de la misma manera. En algunos perros de edad avanzada puede
aparecer el síndrome de disfunción cognitiva, una condición asociada al
envejecimiento que puede provocar cambios en la conducta y en la forma en que
el animal se relaciona con su entorno.
También existen otras condiciones, como la epilepsia idiopática, que puede
provocar convulsiones y requiere diagnóstico y seguimiento veterinario. Esto no
significa que cada cambio de comportamiento sea señal de una enfermedad. La
idea tampoco es tratar de diagnosticar a tu mascota desde casa. Lo importante es
reconocer cuando algo dejó de ser habitual.
“Cada paciente es diferente. Por eso, una señal que parece pequeña puede tener
distintas causas y es el médico veterinario quien debe evaluar qué está
sucediendo y definir el manejo más adecuado”, agrega De León.
El cerebro también puede recibir apoyo desde la nutrición
Cuando pensamos en alimentación para mascotas, normalmente la relacionamos
con su peso, digestión o energía. Sin embargo, la nutrición veterinaria también ha
evolucionado para responder a necesidades de salud mucho más específicas.
Dentro del portafolio de Pro Plan Veterinary Diets se encuentra NC NeuroCare,
una fórmula desarrollada para brindar apoyo nutricional a perros con epilepsia
idiopática, síndrome de disfunción cognitiva y signos neurológicos relacionados
con el envejecimiento. Su formulación incluye triglicéridos de cadena media,
además de ácidos grasos omega 3 DHA y EPA, vitaminas del grupo B y
antioxidantes, como parte del soporte nutricional dirigido a la función neurológica.
“Uno de los aspectos más interesantes de NeuroCare es que incorpora
triglicéridos de cadena media, que proporcionan una fuente alternativa de energía
para el cerebro. Esto permite que la nutrición tenga un papel mucho más
específico dentro del soporte de perros con determinadas condiciones
neurológicas”, explica de León.
Al tratarse de una dieta veterinaria especializada, NeuroCare debe utilizarse bajo
recomendación y seguimiento del médico veterinario, quien podrá determinar si es
adecuada según la condición y las necesidades de cada perro.
Conocerlo también es cuidarlo
Observar a tu perro no significa vivir pendiente de cada movimiento. Significa
conocer su forma habitual de ser y prestar atención cuando algo realmente
cambia. Si deja de reconocer espacios que antes conocía, modifica de manera
importante sus rutinas, presenta cambios de conducta o tiene una convulsión, vale
la pena consultarlo.
Precisamente, la neurología veterinaria fue uno de los temas centrales de Vet
Summit 2026, una jornada de actualización científica de Pro Plan Veterinary Diets
que reunió recientemente en Guatemala a 125 médicos veterinarios para
profundizar en neurología, endocrinología y el papel de la nutrición especializada
dentro del manejo integral de estas condiciones. El programa, que ha alcanzado a
más de 200 médicos veterinarios en sus dos primeras ediciones, enfocó este año
sus contenidos en el portafolio de dietas terapéuticas de Pro Plan Veterinary Diets.
Porque cuando compartes todos los días con tu perro, hay algo que nadie conoce
mejor que tú: cómo es cuando está bien. Y darte cuenta de que algo cambió
puede ser el primer paso para ayudarlo.
