No todas las bebidas necesitan el
mismo tipo de hielo. Un café frío para disfrutar por más tiempo, una limonada para una
tarde calurosa o una bebida que se disfruta lentamente pueden beneficiarse de distintos
tipos de hielo. El tamaño y la forma del hielo pueden influir en la experiencia de cada
bebida.
Las piezas más pequeñas tienen más superficie expuesta en relación con su volumen,
por lo que pueden enfriar con rapidez, aunque también tienden a derretirse antes. Las
piezas de mayor tamaño se derriten más lentamente y pueden ayudar a reducir la
velocidad de dilución de una bebida. Esa diferencia ha convertido una función, hacer
hielo, en una experiencia cada vez más personalizable.
La evolución también se refleja dentro de las refrigeradoras. LG introdujo en 2006 un
sistema de fabricación de hielo integrado en la puerta y, con el tiempo, amplió su
propuesta con soluciones como Slim SpacePlus™ y Craft Ice™, presentado en 2019.
Actualmente, el portafolio de LG ofrece diferentes alternativas según el modelo, desde
refrigeradoras Top Freezer con Auto Ice Maker hasta modelos InstaView™ capaces de
ofrecer 2, 3 y hasta 4 tipos de hielo. Esta variedad permite elegir entre distintas opciones
de hielo de acuerdo con las necesidades y preferencias de cada hogar.
“La innovación también ocurre en esos pequeños detalles que forman parte de la
rutina. Poder escoger el tipo de hielo según lo que estamos preparando es una manera
sencilla de adaptar la tecnología a diferentes hábitos dentro del hogar”, Maria
Fernanda Robles, Home Solutions Marketing Specialist de LG Electronics.
El hielo también se puede elegir según la ocasión
No existe un único formato ideal para todas las bebidas. Los cubos tradicionales siguen
siendo una alternativa versátil para agua, jugos y refrescos; el hielo triturado y los
formatos pequeños aumentan el contacto con el líquido y pueden resultar útiles cuando
se busca enfriar más rápido o incorporar textura; mientras que las piezas de mayor
tamaño permiten mantener la bebida fría por más tiempo sin alterar rápidamente su
sabor.
En ese último grupo se encuentra Craft Ice™, una solución que produce hielo esférico
de mayor tamaño. Gracias a su diseño y proceso de formación, este tipo de hielo se
derrite más lentamente que cubos de hielo del mismo peso bajo las condiciones
evaluadas. Sin embargo, más que establecer una opción como la ideal, la elección
dependerá de la bebida, la ocasión y la experiencia que se busca disfrutar.
Cinco aspectos que vale la pena revisar antes de elegir una refrigeradora con
sistema de producción de hielo
• Pensar en cuánto hielo se consume realmente. Un hogar que utiliza hielo
ocasionalmente tiene necesidades diferentes a uno que recibe visitas con
frecuencia o prepara bebidas todos los días.
• Revisar los tipos de hielo disponibles. Los cubos tradicionales pueden
resolver el consumo diario, mientras que otros formatos añaden versatilidad
para bebidas específicas, reuniones o preparaciones especiales.
• Considerar dónde está ubicado el sistema de hielo. Los sistemas integrados
en la puerta pueden liberar espacio dentro del congelador, algo importante
cuando se busca aprovechar mejor la capacidad de almacenamiento.
• Consultar la capacidad de producción. No todas las máquinas producen la
misma cantidad de hielo por día. También conviene considerar si el equipo
incorpora un solo sistema o una configuración con doble sistema de producción
de hielo, ya que esto puede influir tanto en la disponibilidad como en la
variedad de formatos de hielo que puede producir.
• Tomar en cuenta la limpieza y el mantenimiento. Es importante seguir las
recomendaciones del fabricante para el dispensador, los depósitos y, cuando
corresponda, el sistema de filtración de agua, ya que estos elementos influyen
en el funcionamiento cotidiano del equipo.
En algunos modelos, la conectividad a través de LG ThinQ™ permite monitorear o
gestionar determinadas opciones relacionadas con la producción de hielo desde un
dispositivo móvil, aunque su disponibilidad puede variar según el producto y el
mercado.
“Pasar de simplemente tener hielo disponible a poder escogerlo según la bebida, la
ocasión o la cantidad que necesita el hogar muestra cómo la tecnología puede
evolucionar a partir de hábitos muy cotidianos”, agregó Robles.
Así, la evolución de las refrigeradoras no solo se mide en capacidad o conservación.
También aparece en funciones aparentemente sencillas que se vuelven más flexibles. En
el caso del hielo, la posibilidad de elegir tamaño, forma y uso transforma una tarea
automática en una decisión más ajustada a la vida diaria.
