Guatemala precisa reglas claras y certidumbre jurídica para consolidar los avances en conectividad de la última década


 Un informe de la GSMA destaca el liderazgo digital del país en Centroamérica y la

importancia de preservar condiciones que incentiven la inversión a largo plazo.

La GSMA, la asociación global de la industria móvil, presentó “Guatemala 2030: Políticas

para la (r)evolución digital”. El informe, parte de una serie regional que la organización

elabora desde 2018, analiza recientes avances del país en materia de conectividad y

plantea recomendaciones de política pública a futuro.

El reporte destaca que, durante la última década, los operadores han invertido alrededor de

USD 3.000 millones en infraestructura de red. Producto de este compromiso sostenido, el

país cuenta hoy con 95% de cobertura poblacional de redes móviles y 11,4 millones de

suscriptores móviles únicos. Guatemala fue además el primer país de Centroamérica en

lanzar servicios comerciales 5G, en 2022. La cobertura 5G ya alcanza a cerca del 40% de

la población y más de 4 millones de guatemaltecos son usuarios activos de esta tecnología.

Para la GSMA, las subastas de espectro de las bandas de 700 MHz y 2.5 GHz, llevadas a

cabo en 2023, constituyen un componente central del presente y futuro digital del país. En

la visión de la organización internacional, cuestionar alguna de estas subastas, ejecutadas

hace tres años de acuerdo con el marco legal vigente, representaría un retroceso perjudicial

para los usuarios. Una decisión en ese sentido pondría en riesgo la continuidad de los

servicios móviles ya ofrecidos, frenaría la expansión de 5G y generaría un escenario de

incertidumbre jurídica para las compañías que invierten a largo plazo en el país.

El informe deja en claro la importancia de abordar los desafíos a futuro que incluyen, pero

van más allá, del despliegue de redes. El 49% de la población guatemalteca vive en áreas

con cobertura de internet móvil, pero no utiliza el servicio. Esta brecha de uso

—significativamente mayor que la de cobertura (5%)— es producto de barreras como la

baja asequibilidad de los dispositivos móviles y la falta de habilidades digitales. Las brechas

están atravesadas también por una cuestión de género: en Guatemala, las mujeres tienen

un 9% menos de probabilidades que los hombres de usar internet móvil.

Para consolidar los avances en conectividad, el documento presenta 10 recomendaciones

de política pública bajo dos pilares de acción.

Conectividad al servicio de la inclusión y el desarrollo

1. Diseñar programas de expansión de la conectividad con metas medibles y

mecanismos de seguimiento.

2. Incorporar de manera explícita las necesidades, circunstancias y desafíos de las

mujeres en el diseño e implementación de productos, servicios, intervenciones y

políticas vinculadas a la conectividad móvil.

3. Priorizar la educación digital dentro de los planes de políticas públicas de

conectividad.


Políticas de espectro y despliegue para ampliar oportunidades

4. Formular políticas de espectro que mantengan lo que funciona y escalen objetivos

estratégicos.

5. Publicar una hoja de ruta de espectro y, de este modo, asegurar la disponibilidad

oportuna de nuevas bandas para el desarrollo tecnológico, bajo un enfoque de

neutralidad tecnológica.

6. Fortalecer las condiciones que permitan a los operadores continuar invirtiendo de

manera sostenible en el despliegue y modernización de redes.

7. Eliminar barreras que limitan la inversión y el desarrollo eficiente de la infraestructura

digital.

8. Armonizar y simplificar los permisos municipales para instalación de antenas y

torres.

9. Revisar y eliminar regulación obsoleta que no contempla las redes actuales:

garantizar la neutralidad tecnológica y la compartición voluntaria de infraestructura.

10. Fortalecer la resiliencia de las redes de telecomunicaciones como infraestructura

estratégica para el desarrollo del país.

“Guatemala ha demostrado que las políticas que generan incentivos para la inversión se

traducen en avances concretos en conectividad. Preservar esa confianza y previsibilidad es

esencial para el futuro digital del país”, señala Lucas Gallitto, Director para América Latina y

el Caribe, GSMA.

“El espectro es el oxígeno de los servicios móviles, pero no tiene un valor en sí mismo. El

MHz de espectro no cotiza en un mercado internacional como el café o el oro; la valoración

debe estar alineada con las políticas públicas de conectividad de un país. Si la política es

conectar a más ciudadanos, más rápido, con mejor tecnología, el valor del espectro debe

ser compatible con esa visión”.

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