Los accidentes relacionados con motocicletas siguen siendo un tema de preocupación en Guatemala y ponen sobre la mesa una pregunta importante. ¿Qué puede hacer un motorista, en lo cotidiano, para reducir riesgos en la calle?
Para César Amezquita, gerente general de ASIM, la respuesta está muchas veces en hábitos sencillos y decisiones que se toman antes de salir o durante el camino, y que pueden dar unos segundos más para reaccionar cuando algo pasa en la vía. Estas son cinco recomendaciones que comparte para ayudar a tener recorridos más seguros:
1. Revisa tu moto antes de salir
No necesitas ser mecánico para darte cuenta cuando algo no está bien. Antes de arrancar, revisa que las llantas tengan suficiente aire, que los frenos respondan correctamente, que las luces y direccionales funcionen y que los espejos estén bien colocados. También presta atención a cualquier ruido, falla o cambio que notes en la moto. Si algo se siente diferente, es mejor revisarlo antes de salir.
2. Usa el casco correctamente
El casco debe quedarte bien, ir siempre abrochado y estar en buenas condiciones. Si recibió un golpe fuerte o ya está dañado, es momento de cambiarlo. La protección también puede complementarse con guantes, ropa que cubra brazos y piernas, zapatos que protejan el tobillo y elementos reflectivos que ayuden a que otros conductores puedan verte mejor.
3. Deja espacio y evita distracciones
Mantener una distancia segura con el vehículo de adelante te da más tiempo para reaccionar si alguien frena, cambia de carril o aparece un obstáculo de repente. El celular también puede esperar. Una llamada, un mensaje o una notificación pueden quitarte la atención de la calle justo cuando más la necesitas. Evita además maniobras bruscas, adelantamientos cuando no tengas suficiente espacio o visibilidad y velocidades que reduzcan tu capacidad de reaccionar.
4. Haz que los demás puedan verte
Una motocicleta es más pequeña que otros vehículos y puede quedar fuera de la vista de los conductores, especialmente cerca de buses y camiones. Utiliza las luces cuando corresponda, avisa con tiempo antes de cambiar de dirección y evita permanecer demasiado tiempo al lado de vehículos grandes. Hay una forma sencilla de recordarlo. Si no puedes ver al conductor de un bus o camión en su espejo, existe la posibilidad de que él tampoco te esté viendo a ti.
5. Aprende a manejar, no solo a mover la moto
Saber acelerar, frenar y mantener el equilibrio es solo una parte de conducir una motocicleta. También hay que aprender a reconocer riesgos, conocer las señales de tránsito y saber cómo reaccionar ante situaciones inesperadas. Para César Amezquita, gerente general de ASIM, la capacitación es clave para desarrollar buenos hábitos desde el inicio y conducir de una forma más segura.
La seguridad tampoco depende únicamente del motorista. Quienes conducen carros, buses o transporte pesado también pueden contribuir dejando suficiente espacio, utilizando las direccionales, revisando espejos y puntos ciegos antes de cambiar de carril y evitando movimientos repentinos. Una motocicleta ocupa menos espacio en la calle, pero quien la conduce necesita el mismo respeto y consideración que cualquier otro usuario de la vía.
Quienes quieran seguir aprendiendo sobre conducción segura pueden encontrar recomendaciones en @asimguatemala en Instagram y ASIM Guatemala en Facebook.
Además, quienes estén interesados en capacitarse pueden conocer más sobre la Academia de Manejo de Motos ACMO en @acmogt en Instagram, @acmo.gt en TikTok y ACMO Academia de Manejo de Motos en Facebook.
Llegar seguro no depende de una sola gran decisión, sino de muchas pequeñas acciones que se repiten todos los días. Revisar la moto antes de salir, utilizar bien el casco, mantenerse atento, dejar espacio y aprender a anticiparse a lo que ocurre en la calle pueden parecer cosas sencillas, pero juntas pueden hacer una gran diferencia.
“La prevención comienza antes de encender la motocicleta y cada decisión responsable en la vía puede marcar la diferencia”, finalizó Amezquita.
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