Gracias al programa “Ayudar es Voluntario” de EPA, y al apoyo del Instituto Nacional de
Bosques con su programa “Sembrando Huella”, se llevó a cabo la siembra de 400 árboles
de ciprés y pino, en Llano de Urbina, Quetzaltenango.
La jornada de reforestación se desarrolló en una finca de la Municipalidad de Cantel,
que se viene recuperando desde hace 8 años, ya que enfrentó problemas de pastoreo
e incendios forestales.
La actividad en la que participaron más de 40 voluntarios tiene como objetivo recuperar
el área y aumentar la cobertura forestal en Quetzaltenango, así como
fomentar el cuidado de los recursos naturales y retribuir a las comunidades generando
una huella positiva.
“En EPA, estamos comprometidos con la preservación del medio ambiente y con el
desarrollo de las comunidades donde operamos. A través de iniciativas como esta
reforestación, no solo contribuimos a mejorar los ecosistemas locales, sino que también
promovemos un futuro más verde y generamos conciencia ambiental”, comentó
Vladimir Osorio, Gerente Comercial de EPA Guatemala.
Esta iniciativa está alineada con el foco de acción de protección del medio ambiente de
la compañía, que se materializa a través de diversos programas que permiten apoyar a
instituciones, fundaciones y a las comunidades en general.
